TERCERA EDICIÓN
Se llevó a cabo en la CDMX del 7 al 10 de diciembre del 2023. Debido a la falta de apoyo económico, se realizó una versión abreviada que produjo hechos artísticos en sus ejes artístico y formativo. Se realizó la producción de dos espectáculos de danza que reflejaron la temática de los encuentros siendo la sede artística el Teatro de la Danza de la Coordinación de Danza del INBAL. La parte formativa en Madrasat Al Mosharabía.
Se produjeron dos espectáculos de danza para el festival. Una colectiva que muestra las resonancias y supervivencias de Al Ándalus en diversas danzas regionales y el espectáculo MOROS, que comparte una reflexión sobre la raíz árabe-andalúsí de México.
Pese a las labores de gestión, en el 2023 no se obtivo ningún apoyo. Sin embargo se consideró necesario el seguimiento del trabajo de las otras dos ediciones.
En el eje artístico se convocó por tercera ocasión a los bailarines y bailarinas con una trayectoria mínima de 3 años en danza regional mexicana, oriental, flamenca, clásica española, morisca, judía, medieval o disciplina afín, a participar en el Espectáculo Camino Al Ándalus, con obras coreográficas que presenten supervivencias o imaginarios de influencia reconocible de las culturas presentes en Al Ándalus (Española, Árabe, Sefardí, Gitana (Rrom), Magrebí, Berebere (Amazig) y/o Persa; que citaran rasgos culturales trasmitidos o recuperados en la cultura Mexicana.
El propósito de CAMINO AL ÁNDALUS ha sido siempre la convivencia entre culturas. Crear comunidad. Por medio de la danza, en cada colectiva contamos una parte de la historia de México que ha permanecido en la penumbra. Este encuentro no es una competencia, es una muestra de que los bailarines y los coreógrafos podemos aportar nueva riqueza al vasto tesoro cultural de México; una reflexión que llena a través del movimiento, los espacios en blanco que la historia ha dejado sin nombrar. Recontamos la historia antigua de México desde antes del descubrimiento de América al momento actual, con el fin de conocer, reconocer y recuperar el legado Andalusí en México.
La segunda producción fue un montaje que compartió una investigación historio-coreográfica sobre la fantasía que gira en torno al Moro desde la conquista hasta la actualidad y sus resonancias, sus imaginarios y supervivencias en México.¿Y quién es el Moro? Se designa como «moro o morisco» al mudéjar bautizado, es decir, al musulmán converso por fuerza al catolicismo durante la Reconquista de España a principios del siglo xvi. El término es un peyorativo que nombra a alguien o algo que es “medio-moro” y esta ambigua latitud —genuina condición doble y entrecruzada de lo andalusí— conservará una condición brumosa y opaca al viajar desde España hacia el Nuevo Mundo.
En el eje formativo se ofreció un seminario de danza Morisca (flamenco árabe).
Inspirada en el cruce cultural sucedido en Al Andalus, la Danza Morisca es una invención basada en el encuentro de dos danzas étnicas: la Árabe y la Flamenca. Más que una fusión, es una expresión coreográfica con puntos de partida distintos. Un sistema coreográfico de linea definida, basado en la transmisión del flujo energético y transición constante en la colocación de la espina dorsal y sus extensiones. Una trenza donde se enlazan culturas que históricamente tuvieron un destino compartido y construye puentes de arquitectura invisible que recrean el matrimonio entre oriente y occidente. La Danza Morisca es un estudio serio sobre los dos lenguajes coreográficos que la generan, sus posibilidades de combinación, de contraste y el desarrollo de su propia metodología y expresión escénica que irradia personalidad tanto para Oriente como para Occidente.
En el eje académico retransmitió por los canales oficiales del encuentro, algunas de las ponencias de los Encuentros I y II que aportan un marco teórico firme para quéllos interesados en el tema. Tanto a los bailarines en formación como a todo aquél que quiera conocer las supervivencias e imaginarios de Al ándalus en México.
¿Quieres conocer más sobre los dos espectáculos?
“Le pregunté a mi abuelo: ¿Por qué las mezquitas no tienen campanas?
Y mi abuelo me contesta: ¡Para no despertar a España!”












