Viernes 31 de octubre, 20hrs

Teatro de la Danza Guillermina Bravo Centro
Cultural del Bosque

En el cruce de tres miradas, la danza se convierte en un territorio de preguntas. Ricardo Rubio habita la hibridez: su cuerpo es bitácora de tiempo y memoria, un lugar donde la representación se disuelve para abrirse a lo ritual. Marién Luévano se reconoce en el compás infinito del flamenco, pero lo expande hacia otras músicas, otros silencios, hasta que el escenario se transforma en laboratorio de resonancias. Lila Zellet-elías, en cambio, trae consigo la memoria árabe, gitana y mexicana: su danza es río y raíz, un tejido que enlaza pasado y futuro en la misma respiración.
En sus diferencias palpita la coincidencia: los tres conciben al cuerpo como cauce, como espacio donde lo íntimo y lo colectivo se encuentran. Rubio nos recuerda que el tiempo se revela en el gesto; Marién que la tradición se reescribe en cada eco; Lila que la memoria se vuelve voz compartida. En la fricción de estas búsquedas surge la potencia de “Ojalá”: una poética de la esperanza donde la disonancia no separa, sino que multiplica el sentido de estar presentes.

Dirección artística colectiva
Coreógrafos: Marién Luévano, Ricardo Rubio y Lila Zellet-elías
Iluminación: Hugo Heredia

MARIÉN LUÉVANO*
Bailaora, coreógrafa y creadora escénica
*Sistema Nacional de Creadores de Arte 22-25

“El flamenco es un territorio infinito: en él escucho mis raíces y descubro las voces que todavía no tienen nombre.”
Desde 2005, su camino artístico se despliega como una búsqueda incesante entre tradición y creación. Su danza nace del compás, pero lo desborda para encontrarse con otras músicas, corporalidades y memorias. En cada obra, Marién convierte la escena en un laboratorio donde lo flamenco dialoga con lo barroco, lo indígena, con lo teatral y lo contemporáneo, abriendo un horizonte de resonancias que trasciende la frontera del género.

“Cuando bailo, no represento: me dejo atravesar por la experiencia. El cuerpo se vuelve un cauce donde habitan el silencio, la voz y el eco de lo que somos.”
Con más de dos décadas de trayectoria, ha compartido su arte en escenarios emblemáticos de México, España, Canadá, Estados Unidos y Asia. Fundadora de la compañía El Duende, ha creado un repertorio donde la investigación y la experimentación se vuelven un acto de memoria viva. Hoy, como integrante del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2023–2025), continúa profundizando en un lenguaje personal donde el flamenco se revela no solo como tradición, sino como una filosofía del movimiento, una manera de habitar el tiempo y el deseo.

RICARDO RUBIO
Director, coreógrafo, bailaor y performer

“Me gusta la hibridez, saber que soy una posibilidad en constante movimiento, no tener un territorio y estar siempre caminando” 
Con formación en la danza flamenca y su exploración en otros territorios: performance, medios electrónicos y procesos artístico-etnográficos, cruzados por filtros de prácticas somáticas, integra los saberes de las danzas tradicionales y construye una experiencia ritual en la escena contemporánea.

“Del flamenco me gusta el tiempo, el uso del tiempo que nos devela cómo somos, donde el cuerpo se abre como una bitácora y nos revela al Ser”
Cuestiona la representación, fundamentando su trabajo en la relación cuerpo-experiencia y en la multiplicidad de paisajes de identidad que los intérpretes aportan para construir una realidad escénica. Es el cuerpo como bitácora: emocional, energética y de pensamiento, a través de la cual construye los campos de realidad que complejizan la experiencia del espectador y del intérprete.

LILA ZELLET-ELÍAS*
Artista escénica y visual, coreógrafa, bailarina y cantante
*Creadores Escénicos con Trayectoria 22-25

“Mi danza es memoria encarnada: un puente entre lo árabe, lo gitano y lo mexicano que me habitan. Danzar es regresar a la raíz y al mismo tiempo inventar un futuro; es permitir que la memoria sea río, que la historia se transforme en voz y que el cuerpo se vuelva un territorio compartido.”

De origen gitano-libanés y nacida en la Ciudad de México, su obra se ha construido como un tejido vivo entre la creación escénica, la investigación académica y la práctica comunitaria. Doctora en Teoría Crítica con especialidad en Estética (2020), su pensamiento y su cuerpo dialogan para abrir caminos donde lo étnico deja de ser un límite y se convierte en potencia creadora dentro de la escena contemporánea.

“Danzar es recordar que lo imposible también nos pertenece: un latido compartido entre lo que fuimos, lo que somos y lo que todavía estamos por inventar.”

Creadora Escénica con Trayectoria (2022–2025), y miembro del SNCA (2016–2019) su obra reconoce la herencia árabe-andalusí como parte sustancial de la identidad mexicana. Desde hace más de dos décadas, su danza morisca revela un México iridiscente, polifónico, hecho de mestizajes y resonancias. Ha dirigido el Encuentro Internacional de Al Ándalus en México (2019, 2021 y 2023), fundado la Escuela de Danza Morisca de México (2003) y la asociación civil Egiptanos Arte y Consultoría A.C. (2014). Como tallerista y conferencista internacional, ha compartido su visión en países como España, Grecia, Egipto, Irán, Italia, Brasil, Colombia y Estados Unidos. Su trayectoria encarna un principio: el arte como espacio de diálogo, memoria y transformación.